En uno de esos domingos donde el tiempo parece arrastrase sin querer avanzar, fui a una plaza con el fin de pasar un rato en conjunto con la naturaleza , sentada ya en un banco me dispongo a leer , cuando de repente cae sobre mi un cascarón...

    Trato de visualizar de donde proviene y observo que justo encima de la rama que está sobre el banco hay un nido de algún tipo de pajarillo que para ese momento  no logro saber su nombre

    Interesada en por ver que pasaría luego de este inesperado nacimiento, no puedo salir de mi asombro a ver que el polluelo emite unos fuertes sonidos para reclamar su alimento, sus muy diligentes padres apresuran a calmar su apetito, entre ir y venir del nido  traen en el pico algún manjar que por la distancia no logro distinguir

    De pronto comienza un revuelo en todo el árbol notando que hay más de un nido,  trato de mirar en varias direcciones con el fin de poder saber porque tanto alboroto

      A lo lejos se encuentra un gran pájaro que al acercarse más puedo distinguir a un  gavilán, joven por su tamaño pero ágil por su naturaleza, intrigada sigo la escena para ver como varias parejas de pajarillos unos no más grandes que mi puño salen a su encuentro para encarar al ingrato animal

      Por todas direcciones el intruso siente la hostilidad de la comunidad,  al final decide huir sin remedio, la calma vuelve al lugar y con ella el incesante trabajo de los padres para calmar el apetito de los polluelos...

... Al partir del lugar vuelvo para fijar en mi mente esta escena donde vuelve a representarse la victoria de David frente a Goliat.